En la Patagonia, el luto se vuelve a extender tras la noticia de otra muerte súbita. Un joven de apenas 20 años perdió la vida tras una descompensación durante un partido de fútbol 5 el pasado viernes por la noche en General Pico, La Pampa. Este trágico evento ha conmovido a toda la comunidad.
Según fuentes locales como InfoPico, el joven, que era oriundo de Parera, se encontraba disfrutando de una noche de fútbol con amigos alrededor de las 23 horas. La diversión se tornó en tragedia cuando una jugada desafortunada cambió el rumbo de la noche.
El fiscal Guillermo Komarofky detalló cómo se desarrollaron los acontecimientos: «Estábamos en un grupo de amigos jugando al fútbol. En un momento, el muchacho que luego falleció chocó con el arquero y se descompensó». La descompensación inmediata llevó al joven a una situación crítica.
Después del impacto, el joven comenzó a convulsionar en el césped sintético. Sus amigos, preocupados, solicitaron rápidamente una ambulancia. Mientras esperaban, intentaron reanimarlo mediante maniobras de RCP, una acción que en ese momento parecía la única esperanza.
El equipo médico llegó al lugar y, gracias a su pronta intervención, lograron estabilizar al joven de manera preliminar. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, el joven perdió la vida en el hospital. Esta tragedia ha dejado a familiares y amigos devastados y plantea interrogantes sobre la salud cardiovascular en jóvenes.
Un patrón preocupante: muertes súbitas en el deporte
Este lamentable suceso no es un caso aislado. En febrero, la región había sufrido la pérdida de varias personas en circunstancias similares. Por ejemplo, Luis Valverde (57 años), quien también sufrió un colapso durante un partido de fútbol en Cipolletti, y Alejandro “Wilbur” Aznar (55), que falleció mientras practicaba kitesurf en San Antonio Oeste.
Otro conocido de la región, el comerciante Marcelo Procoppo (50 años), también perdió la vida mientras entrenaba en un gimnasio, y Héctor Gabriel Rivas (43 años) falleció después de un partido en Cipolletti. La frecuencia de estos eventos es alarmante y merece atención.
Luis Omar Beroiza, un destacado cardiólogo de la zona, habló sobre las posibles razones detrás de estas muertes. Explicó que, en personas mayores de 35 o 40 años, la mayoría de las muertes súbitas suelen deberse a infartos. Sin embargo, observó que muchos de los afectados son sedentarios que no están al tanto de problemas como la hipertensión, colesterol alto o diabetes, los cuales pueden llevar a complicaciones durante actividades físicas exigentes.
“Los problemas coronarios pueden manifestarse de manera repentina, especialmente en personas que no tienen un diagnóstico previo. La actividad física intensa puede desencadenar estas complicaciones, resultando en paros cardíacos o arritmias”, alertó Beroiza. Esta realidad se hace aún más preocupante cuando los jóvenes son afectados, como en el trágico caso reciente en La Pampa.
A pesar de esta serie de muertes súbitas, Beroiza y otros expertos subrayan la importancia de la actividad física. Recommendó controles preventivos que incluyan exámenes médicos, pruebas de esfuerzo y monitoreo regular para identificar posibles problemas en aquellos que practican deportes o realizan ejercicio físico.
“Para los jóvenes, aunque pueden ocurrir excepciones, muchas veces las enfermedades subyacentes son congénitas y pueden ser prevenidas. La detección temprana es esencial. Por eso es vital que todos aquellos que hacen ejercicio, sobre todo los que son mayores, se sometan a chequeos médicos regulares”, concluyó.
A pesar de la fatídica racha, el mensaje de los profesionales es claro: la actividad física y el deporte son fundamentales para una vida saludable. El deporte, aunque conlleva riesgos, también previene enfermedades y prolonga la vida. La clave está en el equilibrio y en la prevención.



