El Mago y la Controversia de su Truco: Agustín “Rada” Aristarán a Clarificar
Agustín “Rada” Aristarán, el multifacético mago, actor y músico, se encontró en el ojo del huracán tras su reciente actuación en el programa Otro Día Perdido. Lo que parecía una simple muestra de magia se convirtió en un tema candente en las redes sociales, llevando a Rada a dar explicaciones en su Instagram para aclarar lo que él consideraba innecesario.
El Truco que Provocó Indignación y Admiración
El truco en cuestión, ejecutado con la actriz Julieta Nair Calvo como invitada, consistió en adivinar la cantidad de confites en un frasco. Rada, en un gesto nostálgico, compartió una entrañable historia de su infancia en Bahía Blanca, donde un kiosquero lo desafiaba a adivinar el número de caramelos en su local. La anécdota, cargada de emotividad, capturó la atención tanto del público como de la crítica.
El momento culminante llegó cuando Nair Calvo, riendo nerviosamente, propuso un número inesperado: 1832. Rada reveló que el número real era 1831, causando un asombro generalizado en el estudio. Sin embargo, este truco fue rápidamente objeto de debates en las plataformas digitales, donde las reacciones polarizadas florecieron.
La Reacción de las Redes Sociales
El video del truco se viralizó y generó una avalancha de comentarios. Algunos espectadores quedaron maravillados por la habilidad de Rada. "¿No pueden disfrutarlo? Es un truco y un espectáculo", decía uno de los tuits. Mientras tanto, otros fueron escépticos. Algunos cuestionaron la credibilidad de los números, insinuando que había algún tipo de trampa o manipulación técnica detrás de la magia.
La diversidad de opiniones reflejó la forma en que un simple truco de magia puede provocar tanto admiración como desconcierto. Rada se convirtió en el centro de un debate sobre la naturaleza de la magia y el entretenimiento.
El Descargo de Rada en Instagram
Frente a la tempestad de comentarios, Rada decidió dirigirse a sus seguidores a través de su cuenta de Instagram. "Me llama mucho la atención y me da mucha risa, y un poco también me preocupa", comenzaba su mensaje. Aclaró que el truco no fue planeado ni manipulado, enfatizando su dedicación al arte de engañar para entretener.
Destacó que la magia implica artificios y técnicas que crean una ilusión. “Hago trucos. Eso tiene un truco, tiene una explicación lógica", explicó, brindando un vistazo a la seriedad con la que toma su actividad profesional. Rada defendió su arte, subrayando la importancia de la ilusión y el asombro en cada actuación.
Reflexiones sobre la Magia en el Siglo XXI
El contexto en el que se desarrolla este debate es interesante. Rada reflexionó sobre la fascinación que aún genera la magia en una era donde la tecnología avanza a pasos agigantados. “Me parece fascinante que en el 2026 haya gente que aún crea que hay gente que tiene poderes”, dijo en un tono que mezcla ironía y admiración por la persistencia de la magia en la cultura popular.
Aunque el episodio podría haber sido solo un truco fallido, se convirtió en un estudio sobre cómo el arte de la ilusión puede provocar emociones intensas y divisivas en un mundo cada vez más analítico.
Un Éxito de Audiencia en un Formato Tradicional
El programa Otro Día Perdido ha sido un éxito en la televisión argentina, y este episodio en particular destacó la capacidad de Rada para conectar con el público. Al combinar una narrativa personal con la intriga del truco, logró no solo entretener, sino también despertar un análisis crítico sobre la percepción de la magia en nuestra sociedad actual.
Cada uno de estos elementos transformó un simple truco de magia en un fenómeno cultural, mostrando que la línea entre la admiración y la indignación puede ser tan delgada como el hilo que sostiene un truco de magia.
El caso de Rada es un recordatorio de que, detrás del arte y el espectáculo, hay un profundo deseo humano de asombro, que a veces puede desencadenar más preguntas de las que están dispuestas a responder.


