La Obra Social de Obreros de Empacadores de Fruta de Río Negro y Neuquén ha dado un paso crucial en medio de una crisis declarada por la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación. Esta situación, que se remonta a una serie de irregularidades administrativas, ha llevado a la entidad a lanzar un trabajo activo para recopilar la información necesaria para revertir dicha decisión.
El vicepresidente de la obra social, Máximo Santibañez, quien también desempeña el rol de secretario general del sindicato del sector, confirmó esta iniciativa, reafirmando la intención de regularizar la situación. Según Santibañez, la obra social ha estado enfrentando desafíos desde hace tiempo, y a pesar de estar en concurso de acreedores desde 2005, su operación ha continuado.
La declaración de crisis por parte de la Superintendencia surge tras un proceso de revisión rutinario que comenzó en septiembre, donde se solicitaron 19 puntos administrativos. Santibañez indicó que se han cumplido la mayoría de los requerimientos, quedando solo tres pendientes, lo que ha motivado la actual crisis.
Requisitos y acciones requeridas para la regularización
Desde el Gobierno nacional se ha exigido que todos los prestadores asociados estén actualizados y cumplan con las regulaciones estipuladas por la Superintendencia. Santibañez ha mencionado que se están revisando los documentos clínicos de cada prestador para comprobar su situación actual y evitar problemas en los contratos existentes.
A pesar de que esta solicitud no se considera una intimación legal, se trata de una acción necesaria para asegurar que la obra social no pierda sus convenios y pueda seguir operando tanto en Neuquén como en Río Negro, regiones donde el sindicato tiene una fuerte presencia.
Además, también se ha solicitado una actualización de la base de datos de afiliados, un reto adicional debido a la naturaleza estacional de la actividad de los empacadores de fruta, que hace que los números fluctuén significativamente a lo largo del año. Santibañez ha señalado que esta cifra sigue en proceso de determinación para ser presentada a los organismos correspondientes.
Gestión y perspectivas a futuro
A pesar de la crisis actual, el vicepresidente del sindicato ha asegurado que la obra social está al día con sus proveedores, lo que es un indicativo positivo en medio de la situación. Su objetivo es sacar a la obra social de la convocatoria de acreedores que lleva casi dos décadas, resaltando el compromiso con el bienestar de los trabajadores y sus familias.
Las auditorías recientes revelaron problemas en varios aspectos de la gestión, desde el cumplimiento de prestaciones médicas hasta la atención a los afiliados. Este diagnóstico ha llevado a la necesidad urgente de remitir balances y estadísticas que demuestren la salud financiera de la entidad, con la intención de que toda la información necesaria se envíe a la Superintendencia la próxima semana.
Por último, es importante resaltar que la obra social tiene diversas delegaciones en localidades como Cipolletti, Villa Manzano, Centenario, Cinco Saltos, Fernández Oro, General Roca, Villa Regina, Chimpay y Lamarque. Esto no solo destaca su alcance, sino también la importancia de su regularización para mantener el acceso a servicios de salud para todos los afiliados.


