La reciente ola de robos en Catriel ha encendido alertas entre comerciantes y vecinos, quienes sienten una creciente vulnerabilidad, incluso en áreas que normalmente están muy transitadas. Un caso emblemático ocurrió en la despensa y verdulería Vivero Real, donde la seguridad del establecimiento fue vulnerada en plena mañana, un hecho que genera preocupación constante en la comunidad local.
El robo tuvo lugar entre las 6:25 y las 6:30 a.m. de un jueves, un horario en el que muchos comerciantes ya estaban comenzando su jornada. Las cámaras de seguridad del local captaron cada momento de la secuencia, proporcionando evidencia visual que ha sido crucial para intentar identificar al ladrón. Las imágenes revelan cómo este individuo se acercó al local de manera calculada, primero observando los alrededores y aparentando tranquilidad.
El sospechoso, que llegó caminando y aparentemente a rostro descubierto, llevaba puesta una campera azul oscura y un buzo gris con capucha. Su vestimenta incluía un pantalón del mismo color y zapatillas negras con líneas blancas, además de una mochila negra que pronto se llenaría de objetos robados. Esta elección de vestimenta parece haber sido intencionada: el hombre se movía con precaución, fumando un cigarrillo mientras evaluaba la situación, asegurándose de que no hubiera testigos alrededor.
Después de unos minutos de incertidumbre, el ladrón decidió romper el vidrio del comercio. En un movimiento rápido y calculado, ingresó y llenó su mochila con diversos elementos del local antes de escapar por la avenida Mosconi en dirección a la calle Madrid. Esta acción, que solo le tomó unos minutos, ha generado indignación y tristeza entre los allegados al comercio, quienes se sienten impotentes al ver cómo alguien actúa con tanta desenvoltura en un entorno que debería ser seguro.
La familia del propietario, Leonardo Videla, ha compartido las imágenes del robo, solicitando la colaboración de los vecinos y comerciantes locales que puedan ayudar a identificar al autor del delito. “Es inaceptable que esto siga pasando”, es lo que se escucha decir entre los afectados, quienes están buscando apoyo en su comunidad para intentar recuperar lo robado y hacer frente a la situación. Este caso ejemplifica una problemática más amplia que afecta a los pequeños comerciantes de Catriel, poniendo de relieve el impacto económico que los robos generan en los emprendimientos familiares, los cuales son esenciales para la vida cotidiana de los barrios.
El hecho también subraya una sensación generalizada de inseguridad que se ha instalado en la población. La repetición de estos episodios ha llevado a un clima de angustia, donde los comerciantes se ven forzados a repensar sus estrategias de seguridad para proteger sus negocios. Además, este tipo de delitos no solo afecta a los propietarios, sino que también repercute en la comunidad, afectando la confianza entre vecinos y la imagen del barrio.
Para aquellos que puedan tener pistas o reconocer al sospechoso, se ha habilitado una línea de contacto a través de un medio local. La esperanza de muchos es que la colaboración comunitaria logre llevar a la identificación y captura del ladrón, devolviendo algo de tranquilidad a un ambiente que cada vez se siente más hostil.

Se aplicaron ajustes básicos de brillo, contraste, nitidez y recorte para mejorar la visibilidad de la escena y de la vestimenta del sospechoso, sin reconstrucción ni alteración mediante inteligencia artificial del rostro. La imagen mantiene el contenido original registrado por la cámara.


