Un horno de 135 metros, robots y automatización: desde el corazón de Río Negro fabrican ladrillos para 2,000 casas al mes.

La Cerámica Cunmalleu: Innovación en la Producción de Ladrillos Huecos

Desde el corazón del Alto Valle, la Cerámica Cunmalleu se destaca como líder en la fabricación de ladrillos huecos, con la capacidad de producir hasta 2,000 casas al mes. Situada en el Parque Industrial de Allen, esta empresa ha multiplicado su producción y modernizado sus procesos gracias a la automatización y a la incorporación de tecnologías de punta, incluyendo robótica.

Proceso Productivo y Ubicación Estratégica

La planta de Cunmalleu, ubicada a pocos metros de la Ruta 65, cuenta con un enorme horno que funciona de manera continua. Este horno es el núcleo de su operación, donde se insertan vagones llenos de ladrillos huecos de diferentes tamaños. La cercanía de la planta a canteras locales es un factor clave, ya que permite el uso de materias primas como la arcilla y la arena, esenciales en la producción.

Un Pilar Laboral en la Comunidad

Cunmalleu no solo es un ícono en la producción de ladrillos, sino también un importante generador de empleo, con cerca de 100 trabajadores. La reciente modernización ha requerido una capacitación exhaustiva para los operarios, permitiendo que la plantilla se adapte a las nuevas tecnologías.

Sectores en Crecimiento

A pesar de que la actividad de la construcción a nivel nacional ha disminuido un 50% en los últimos dos años, en la región del Alto Valle el impacto ha sido mucho menor, con una caída del 30%. Los directivos de la empresa consideran que invertir en esta área es estratégico, especialmente por el auge que ha experimentado la industria petrolera en Vaca Muerta, a menos de 100 kilómetros de Allen.

Historia y Evolución Tecnológica

Cunmalleu fue fundada en 1966 y, desde entonces, ha experimentado varios hitos que han transformado su producción. En 1983, se asoció con la firma cordobesa Palmar, lo que permitió duplicar su producción. Posteriormente, en 2005, se unió a Later-Cer, aumentando la capacidad de producción a 30,000 toneladas mensuales. Esta evolución ha sido acompañada de modernizaciones constantes, siendo la más reciente la incorporación de dos robots.

Innovaciones en Producción

La fábrica opera con un horno de 135 metros, que es fundamental en la cadena de producción. La instalación de brazos robóticos japoneses ha permitido aumentar la eficiencia y reducir los tiempos de producción. Estos robots son responsables de cargar los vagones con ladrillos que luego serán horneados.

La cadena comienza en las canteras cercanas, donde se extraen los materiales. Estos son luego analizados en laboratorio para asegurar la calidad, posteriormente mezclados y cortados para crear ladrillos huecos de diferentes dimensiones.

Sostenibilidad en la Producción

Cunmalleu se enorgullece de su compromiso con el medio ambiente, resaltando que su fabricación no genera residuos contaminantes. Además, el calor producido por el horno se recicla en el secadero, contribuyendo a una operación más sostenible.

Distribución y Alcance

La producción de Cunmalleu no solo se queda en Allen; diariamente, decenas de camiones cargan los ladrillos y los distribuyen a diversos puntos de la Patagonia. Esta logística asegura que miles de casas sean construidas mensualmente, consolidando así la relevancia de la empresa en el sector de la construcción.

La historia de la Cerámica Cunmalleu es un claro ejemplo de cómo la tradición y la innovación pueden convivir para hacer frente a los desafíos del sector. Su crecimiento continuo y la modernización de sus procesos la posicionan como un referente en la industria de la construcción en Argentina.

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