Mirtha Legrand saludó al Obelisco porteño en su 90 aniversario: «La Chiqui estuvo presente»

Mirtha Legrand saluda al Obelisco en su 90 aniversario

El Obelisco porteño celebra sus 90 años y la festividad fue marcada por un hermoso mensaje de Mirtha Legrand, quien fue testigo de su inauguración en 1936. Esta emblemática estructura ha sido un símbolo de Buenos Aires, cargada de historia y recuerdos para generaciones de argentinos.

Un recuerdo personal

Mirtha Legrand, ícono de la televisión argentina, compartió en un videomensaje sus memorias de ese día inolvidable en que, a la edad de ocho años, asistió a la inauguración del Obelisco. Con ternura, evocó cómo, junto a su hermana Goldie, se alojaron en un hotel de la Avenida 9 de Julio y miraban maravilladas el monumento.

“Buenas tardes. Soy Mirtha Legrand, por si no me reconocieron,” comenzó su mensaje, dejando claro su afecto hacia el Obelisco. Legrand expresó que este monumento es “amado, querido, adorado por los argentinos” y que le desea un feliz día a este querido icono de Buenos Aires.

Historia del Obelisco

El Obelisco fue concebido por el entonces intendente Mariano de Vedia y Mitre para conmemorar los 400 años de la primera fundación de la ciudad. Aunque inicialmente se consideraron estatuas de figuras históricas como Hipólito Yrigoyen o Carlos Gardel, fue el secretario municipal Atilio Dell’Oro Maini quien propuso la construcción de un obelisco, asignando al arquitecto Alberto Prebisch la dirección del proyecto.

Ubicado en el cruce de la Avenida 9 de Julio y Corrientes, su edificación requirió la demolición de la histórica iglesia de San Nicolás de Bari, donde se izó por primera vez la bandera nacional. La construcción, a cargo de la empresa alemana GEOPE, junto a Siemens Bauunion y Grün & Bilfinger, se realizó en tan solo dos meses, con un presupuesto de 200,000 pesos de la época.

Inauguración y simbolismo

El 23 de mayo de 1936, el Obelisco fue oficialmente inaugurado en una ceremonia en la que se describió como una representación genuina de la identidad local. Con 67,5 metros de altura, su forma simple y geométrica recuerda las características de los obeliscos tradicionales y cada cara del monumento rememora momentos significativos de la historia de Buenos Aires, como las fundaciones de la ciudad y el primer izamiento de la bandera.

Controversias y reparaciones

Desde su construcción, el Obelisco ha sido objeto de controversia. Las críticas no tardaron en surgir, con algunos vecinos calificándolo de “monumento estrafalario”. En 1938, la caída de losas del revestimiento exterior intensificó las preocupaciones sobre su seguridad. Un año después, los concejales votaron por su demolición, pero la intervención del presidente Roberto Ortiz logró que se mantuviera en pie, destinando fondos para su reparación.

El intendente Arturo Goyeneche vetó la demolición, y se realizaron trabajos de mantenimiento que sustituyeron el revestimiento original. A pesar de las disputas, el Obelisco se consolidó como un centro de celebraciones y un testimonio de la historia nacional.

Un emblema perdurable

Aunque enfrentó críticas en su momento, con el tiempo, el Obelisco ha dejado atrás cualquier controversia, convirtiéndose en un emblema perdurable de Buenos Aires. Su majestuosidad y su significado han sido testigos de los cambios en la ciudad, adaptándose y resonando en el corazón de todos los argentinos.

Mirtha Legrand ha recordado en este aniversario no solo la historia del Obelisco, sino también la profunda conexión que los argentinos tienen con este monumento que, sin duda, sigue siendo un símbolo de orgullo y amor por la ciudad.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img

Latest Articles